Entre el 2 y el 7 por ciento de los niños y adolescentes en tratamiento médico podría sufrir alguna reacción adversa derivada de errores cometidos en la prescripción, dispensación o administración de sus medicamentos. Sin embargo, se notifican menos del 10 por ciento de estas reacciones, una situación que preocupa a los expertos de la Asociación Española de Pediatría (AEP), quienes reclaman la creación de un Registro Nacional de Reacciones Adversas e Incidentes en menores.
Los farmacéuticos pueden ayudar a los médicos a reducir hasta en un 50 por ciento los errores de prescripción, según ha demostrado un estudio sobre posibles métodos para evitar errores de prescripción que puedan dañar la salud de los pacientes. Los resultados de este trabajo, realizado en Reino Unido por investigadores británicos y neozelandeses, se publica este martes en The Lancet.
Un vendaje ideado por enfermeros en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, que reduce considerablemente el dolor percibido por el paciente durante las curas, será comercializado por la empresa Albazul Servicios Integrales, S.A.
