Entre el 2 y el 7 por ciento de los niños y adolescentes en tratamiento médico podría sufrir alguna reacción adversa derivada de errores cometidos en la prescripción, dispensación o administración de sus medicamentos. Sin embargo, se notifican menos del 10 por ciento de estas reacciones, una situación que preocupa a los expertos de la Asociación Española de Pediatría (AEP), quienes reclaman la creación de un Registro Nacional de Reacciones Adversas e Incidentes en menores.
Según el presidente de la AEP, Serafín Málaga, en los últimos años se han logrado "mejoras sustanciales" en el ámbito de la seguridad del paciente pediátricos, con avances en las exploraciones médicas, los procedimientos diagnósticos y en la aplicación de terapias. Por ello, en la actualidad, el nivel de calidad asistencial de estos pacientes en España "es alto", según dice.
