La iniciativa alcanza a un total de 40 pacientes y se ha llevado a cabo a través de cuatro farmacias de cuatro municipios de menos de 1.000 habitantes, como han sido Zambra, Navas del Selpillar, La Ventilla, y Zamoranos

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Córdoba, junto a la Diputación de Córdoba y el Instituto Provincial de Bienestar Socia, han impulsado un proyecto Piloto de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) de Medicamentos en Farmacia Rural; una iniciativa dirigida a mejorar la atención farmacéutica y la adherencia y seguridad de los tratamientos de personas mayores, pacientes crónicos y polimedicados que viven en pequeños pueblos de la provincia de Córdoba, así como a mejorar su calidad de vida.

El proyecto, articulado mediante un pilotaje en cuatro municipios de menos de 1.000 habitantes, ha contado con la financiación de la Diputación de Córdoba y se ha llevado a cabo con el objetivo principal de facilitar, a través de las farmacias comunitarias de dichas localidades, la correcta toma de la medicación en pacientes crónicos, polimedicados y de edad avanzada que viven en entornos rurales, disminuir los errores de dosificación y duplicidades de los tratamientos y reducir las visitas a las urgencias sanitarias asociadas a estos problemas.

Con ello, se ha pretendido aliviar este tipo de carga asistencial a los familiares y cuidadores de los pacientes, al presentar la medicación de una manera organizada y fácilmente identificable con los sistemas de SPD.

Los Sistemas Personalizados de Dosificación son unos dispositivos de ordenación de la toma de medicamentos, distribuidos por cada día de la semana, que permiten que los profesionales de las farmacias comunitarias organicen la medicación del paciente de acuerdo con las pautas prescritas, facilitando que tome correctamente cada medicamento en su momento correspondiente de cada día.

No se trata únicamente de preparar un blíster de medicamentos. El SPD constituye una herramienta de atención farmacéutica destinada a mejorar la adherencia, incrementar la seguridad del tratamiento y prestar una atención más integral a pacientes vulnerables. Siempre supervisado por un profesional farmacéutico formado en este tipo de tareas y en la organización periódica de los SPD de los pacientes.

40 pacientes atendidos en cuatro pueblos rurales

El proyecto cuenta con un total de 40 pacientes y cuatro farmacias rurales de municipios de menos de 1.000 habitantes en la provincia de Córdoba, como han sido Zambra (478 habitantes), Navas del Selpillar (606 habitantes), La Ventilla (576 habitantes), y Zamoranos (393 habitantes).

La iniciativa ha alcanzado un gran éxito, ya que ha culminado con la preparación y entrega periódica de los SPD con la medicación a los 40 pacientes de estas cuatro localidades rurales.

Para la ejecución del proyecto, los farmacéuticos de las farmacias participantes tuvieron que realizar una formación específica para la preparación y entrega de los SPD y contar con la acreditación oficial para realizar este servicio profesional farmacéutico, que concede el Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos (CACOF).

Asimismo, las farmacias tuvieron que adecuar físicamente sus zonas y espacios de preparación de los SPD y presentar la correspondiente declaración responsable ante la Delegación Territorial de Salud. Posteriormente se realizó la selección de los pacientes candidatos, comunicándose al Colegio de Farmacéuticos de Córdoba y celebrándose reuniones de evaluación para validar la incorporación al proyecto.

Reducir la soledad y las dificultades en los tratamientos complejos

El proyecto Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) de Medicamentos en Farmacia Rural parte de una realidad especialmente relevante en el medio rural: el envejecimiento de la población, el incremento de las enfermedades crónicas, la soledad y el aislamiento social y las dificultades para gestionar correctamente tratamientos farmacológicos complejos.

Especialmente en el caso de la soledad y el aislamiento, ya el 22,3 % de las personas mayores de 65 años de Córdoba viven solas. Esta situación puede incrementar la vulnerabilidad de este colectivo y dificultar el adecuado seguimiento de los tratamientos. De hecho, la falta de adherencia terapéutica se relaciona con al menos 18.400 muertes prematuras al año en España, además de importantes consecuencias clínicas, económicas y sociosanitarias.

En muchas localidades, especialmente en el entorno rural, la farmacia comunitaria constituye el principal o incluso el único punto habitual de acceso a un profesional sanitario, el farmacéutico. Un profesional cercano y con una relación de gran confianza con sus pacientes que permite detectar los problemas relacionados con la medicación y favorecer un uso seguro, racional y efectivo de los medicamentos. Por todo ello, la farmacia juega un papel clave no sólo de garantía de la prestación farmacéutica, sino también como elemento de cohesión sanitaria y social en el medio rural.