El Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha presentado el balance de la iniciativa “Escuelas Rurales de Salud a pacientes mayores vulnerables”, un proyecto desarrollado con la colaboración de Laboratorios Cinfa con el fin de reforzar la atención sociosanitaria de las personas mayores vulnerables mediante sesiones de educación sanitaria desde las farmacias comunitarias, promoviendo el autocuidado y la prevención de enfermedades crónicas, entre otras cuestiones.

Gracias a este programa de educación sanitaria, 126 farmacias ubicadas en municipios de menos de 30.000 habitantes de 33 provincias han impartido sesiones formativas a un total de 3.318 personas: 1.855 personas mayores vulnerables y 1.463 personas cuidadoras.

Entre estas farmacias han participado dos farmacias rurales de la provincia de Córdoba, la farmacia de Enmedio, en Bujalance, de la compañera Elena Grande Castaño, y la farmacia Troya de la Vega, en La Ventilla, del compañero José Luis Troya de la Vega, quienes ofrecieron charlas divulgativas centradas en diversos aspectos como el uso racional y correcto de los medicamentos, autocuidado en salud, y algunas patologías y su prevención.

El objetivo de las “Escuelas Rurales de Salud a personas mayores vulnerables” ha sido garantizar desde la farmacia comunitaria una atención sociosanitaria integral a este grupo de población, favoreciendo la detección precoz de signos de deterioro funcional o cognitivo para su derivación al médico cuando resulte necesario, y promoviendo el autocuidado y la prevención de enfermedades crónicas.

Para ello, cada farmacéutico comunitario ha impartido dos sesiones formativas en las que se ha abordado el autocuidado, la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas prevalentes, así como la alfabetización en salud y el acceso a recursos digitales, entre otros temas. También han ofrecido información específica para quienes cuidan.

Según los datos presentados en el balance realizado por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, impulsor de esta iniciativa, un 67% de los pacientes y un 66,4% de las personas cuidadoras participantes afirman haber recibido por primera vez y de la mano del farmacéutico formación sobre autocuidado, medicamentos y algunas enfermedades. Además, 98 % de los participantes consideró que la formación recibida había contribuido a mejorar su estilo y calidad de vida.

En el caso de las personas cuidadoras, el 45 % dijo que, antes de la formación, no conocía lo que era el concepto de paciente vulnerable o frágil y, después de las sesiones, un 98 % identificó que necesitaba cuidarse más para cuidar mejor. Asimismo, un 95 % aprendió herramientas para cuidarse emocional y físicamente.

El balance también mostró que el 98% de los cuidadores señaló que la formación le permitió conocer mejor las enfermedades y los conocimientos adquiridos iban a contribuir a mejorar el manejo de los medicamentos de la persona que cuida, gracias a la comprensión de los envases, la hoja de medicación y el prospecto.

Preguntados por las patologías que sufren los pacientes que están a su cargo, la hipertensión arterial, la artrosis o enfermedades musculoesqueléticas y la hipercolesterolemia/dislipemias resultaron ser las más frecuentes.

En cuanto al aprendizaje alcanzado por los pacientes, el 96,8 % respondió que, gracias al programa, había aumentado su conocimiento sobre las medidas de prevención o detección temprana de algunas enfermedades y un 97,7 % indicó que le permitió conocer estrategias para prevenir situaciones de vulnerabilidad y tener información útil sobre autocuidado, soluciones ortoprotésicas, prevención de caídas y recursos de apoyo como la teleasistencia.

Asimismo, a un 97 % de los participantes (tanto personas cuidadoras como pacientes) le gustaría volver a asistir a una formación de este tipo, así como recibir estas formaciones con más frecuencia. La satisfacción general con el programa también se reflejó en la excelente calificación global del programa, cuyas sesiones formativas recibieron por parte de los asistentes un 4,7 sobre 5.

El farmacéutico, un profesional con habilidades y capacidades

A tenor de los resultados, Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, ha enfatizado que “los farmacéuticos comunitarios desempeñan un papel clave en la atención sociosanitaria a los pacientes vulnerables y a sus cuidadores. Un colectivo que, en ocasiones, está excluido de las prioridades de los sistemas. Precisamente, por ello, la educación sanitaria, como Servicio Profesional Farmacéutico Asistencial, puede responder a esta necesidad y ser una magnífica oportunidad para mejorar su cuidado, salud y calidad de vida”, ha declarado.

Las “Escuelas Rurales de Salud a pacientes mayores vulnerables”, que se enmarcan en la Estrategia Social de la Profesión Farmacéutica, da continuidad a las “Escuelas Rurales de Salud”, un proyecto del Consejo General de Colegios Farmacéuticos que puso en marcha en 2023 junto al Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León (CONCYL).

Entonces, como ahora también, el fin era fortalecer la cohesión económica, social y territorial de los entornos rurales, desprotegidos, frágiles o en riesgo de despoblación; mejorar la salud y la calidad de vida de la población rural, y potenciar y aprovechar el papel del farmacéutico en el ámbito asistencial.