El Colegio de Farmacéuticos de Córdoba ha culminado la implantación de la iniciativa ‘Córdoba Ciudad Saludable: Farmacias Cardio y Neuro Protegidas’, con la entrega de todos los desfibriladores a las farmacias de Córdoba capital que participan en este proyecto cuya finalidad principal es ayudar a salvar vidas ante posibles casos de ictus o infartos en las propias farmacias o en las zonas cercanas de cada barrio o distrito de la capital cordobesa. De este modo, cada ciudadano de Córdoba tendrá a dos o tres minutos a una farmacia cardio y neuro protegida que ofrecerá este servicio de gran valor para la salud de las personas, y que pretende aportar una respuesta rápida ante este tipo de emergencias sanitarias, así como ayudar a prevenir y detectar precozmente enfermedades cardiovasculares o accidentes cerebrales.
Se trata de un proyecto impulsado por nuestro Colegio y el Ayuntamiento de la ciudad, en el que también participa la Delegación Territorial de Sanidad, y que se convierte así en una herramienta fundamental para atender las urgencias sanitarias y reducir los tiempos de primera actuación ante una parada cardiorrespiratoria o un accidente cerebrovascular, mediante la implantación de Desfibriladores Externos Automatizados (DEA) en las farmacias y la formación especializada de sus farmacéuticos.
Con esta iniciativa las farmacias comunitarias de Córdoba se transforman en espacios cardio y neuro protegidos, de manera que serán capaces a partir de ahora de ayudar o actuar en las fases iniciales de un infarto o un ictus, algo que es muy importante para disminuir el riesgo de muerte o de secuelas incapacitantes en las personas. Esta realidad se sustenta en la condición del farmacéutico como profesional sanitario más cercano y accesible para los ciudadanos, y en la capilaridad de las farmacias comunitarias, presentes en todos los barrios de Córdoba, que, en muchos casos, prestan un servicio 24 horas, 365 días del año. La participación de las farmacias ante este tipo de emergencias, por tanto, resulta clave, puesto que además cuentan con profesionales cualificados que han sido formados específicamente en esta materia para realizar esas primeras actuaciones de respuesta y alertar a los servicios de emergencia.
En el proyecto participan un total de 46 farmacias y más de 500 farmacéuticos de Córdoba, que junto a la propia sede del Colegio de Farmacéuticos de Córdoba ya cuentan con desfibriladores DEA adquiridos con la colaboración del Ayuntamiento de Córdoba. Estas farmacias han sido seleccionadas por la Delegación Territorial de Sanidad en Córdoba bajo el criterio de que cubran todos los barrios de la ciudad, dando prioridad a las farmacias de horario ampliado para así atender a la población el máximo de horas, logrando así que todas las zonas de la capital dispongan un espacio cardio y neuro protegido.
Además de la incorporación de los desfibriladores, el proyecto ha incluido la formación especializada de los farmacéuticos en los últimos meses en diferentes aspectos como reanimación cardiopulmonar (RCP), manejo de los desfibriladores, detección de ictus y paradas cardio respiratorias y acciones de Soporte Vital Básico (SVB). De este modo, se les ha dotado de los conocimientos y herramientas necesarias para que puedan adoptar las principales medidas para actuar ante este tipo de incidencias y prevenir fallecimientos.
Farmacias neuro protegidas en toda la provincia de Córdoba
Este proyecto, no obstante, no se limita sólo a la capital cordobesa, ya que gracias al trabajo conjunto entre el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), se ha creado un protocolo específico de actuación ante la sospecha de ictus en la oficina de farmacia.
Este protocolo, único en su ámbito, ha permitido que todas las farmacias de la provincia dispongan de un procedimiento homogéneo para la detección precoz de pacientes con síntomas compatibles con un ictus, sepan cómo actuar desde el primer momento y activen de forma inmediata la coordinación con el 061, contribuyendo así a reducir el tiempo de respuesta, un factor determinante para el pronóstico del paciente y para ayudar a salvar vidas.
